Toda la gente sueña con tener el mejor auto, las mejores cosas, las
mejores marcas en ropa y calzado; pero pocos son los que verdaderamente se
preocupan por tener una excelente calidad humana.
El mundo del consumismo nos orilla a una cultura en donde lo material
vale más que la calidad humana, donde la corrupción es más perseguida como
recurso para tener una vida más cómoda.
Mucha gente piensa que mientras más dinero tenga, tiene más calidad
humana que cualquier otra. Otros piensan que con estudiar mucho y tener grandes
cantidades de reconocimientos, pueden tener mejor calidad humana. La naturaleza
humana radica en compartir, servir, convivir, amar y ayudar a los demás.
De qué sirve tener un buen automóvil sin nadie para salir a dar una
vuelta, de que sirve tener un campo de fútbol sin nadie con quien jugar, de que
sirve pagar por tener la compañía de una persona.